Contratación internacional en la Pyme

Contratación internacional en la Pyme

En una economía globalizada como la de hoy, en la cual las barreras nacionales para la circulación de bienes y servicios han tendido a desaparecer, las pequeñas empresas deben estar preparadas para negociar y celebrar contratos de carácter internacional.

El contrato internacional es el instrumento y vehículo legal que posibilita la circulación de riqueza en el comercio internacional. De esta forma, a través de éste las partes vinculadas en una relación comercial de carácter internacional podrán tener normas claras en cuanto a los derechos y obligaciones emanadas de dicha relación comercial.

Previo al análisis de este instrumento como herramienta del comercio mundial, es importante entender en que casos estamos ante un contrato internacional. En este sentido, la visión moderna entiende que el contrato internacional se da, si las partes contratantes tienen su residencia habitual o su lugar principal de negocios en Estados diferentes, independiente de sus nacionalidades, o si el contrato tiene contactos objetivos con más de un Estado. Por ejemplo, si una empresa chilena celebra un contrato con una empresa alemana para la exportación de mercaderías, estaríamos claramente ante un contrato internacional.

Ahora bien, ante la presencia de un contrato internacional, en el cual las partes contratantes, tienen por lo general nacionalidades distintas, es importante determinar cuál será el derecho que se va aplicar a ese contrato. Esto es, saber las normas de que país van a regular los derechos y obligaciones de las partes, ya que aún cuando las partes hayan redactado extensas cláusulas en el contrato en cuestión, siempre se debe sujetar éste a una legislación determinada para el caso de interpretación de sus normas o bien para llenar vacíos que se puedan dar, cuando se suscite un conflicto.

Surgen entonces las siguientes interrogantes: ¿La ley de qué país será la aplicable al contrato? ¿Es posible sujetar el contrato a principio o reglas de comercio internacional comúnmente aceptadas?

En cuanto a la elección de ley de un país determinado, las Pyme deben estar preparadas y asesoradas con el objeto de negociar y lograr que sea la ley de su país, la que rija el contrato en caso de conflicto, ya que la parte que logre imponer su legislación tendrá claramente una posición de ventaja respecto a la otra, toda vez que será esta parte la conocedora de su propia legislación y tendrá a la mano asesores jurídicos versados en esa materia.

En caso que las partes no se pongan de acuerdo en cuanto a la ley aplicable al contrato, hoy en día es absolutamente válido el someter las cláusulas del contrato a los principios y reglas comúnmente aceptadas en el comercio internacional. En este sentido, éstos principios comúnmente aceptados por la comunidad comercial internacional, han sido escriturados y codificados en lo que se conoce hoy como los principios Unidroit.

Ahora bien, en el caso que las partes omitan hacer una referencia a la ley aplicable al contrato, éste se entenderá regido por aquel derecho nacional con el cual la relación jurídica comercial tenga un vínculo más estrecho. Por ejemplo, la construcción de una represa en Chile por una empresa americana, lo más probable que se rija por la ley chilena en atención a que la prestación principal del contrato se realiza en Chile.

No obstante lo anterior, lo que nunca debería faltar en un contrato internacional, es la designación de un árbitro en caso de conflicto, ya que aún cuando la ley que se elija no sea la del país de la parte, al menos el árbitro tendrá más flexibilidad (que la de un tribunal estatal) para decidir la cuestión debatida, pudiendo en algunos casos determinados recurrir a principios que rigen el comercio internacional.

En Chile, la reciente ley 19.971 del año 2018, sobre Arbitraje Comercial Internacional, regula en forma bastante completa no sólo el arbitraje comercial internacional, sino la forma de determinar la ley de fondo aplicable a un contrato internacional. Esta ley es un buen argumento al momento de negociar un contrato internacional, ya que da seguridad y certeza jurídica a una parte de otro país en cuanto a la posibilidad de aplicar la ley chilena y someter a arbitraje en Chile el contrato.

En conclusión, es importante que las Pyme intenten siempre escriturar sus relaciones comerciales a través de un contrato y que en dicho contrato se establezca con claridad la legislación de un país aplicable junto a la designación de un árbitro para el caso de un conflicto.