TV digital: ¿Tecnología para las personas?

TV digital: ¿Tecnología para las personas?

Durante los últimos meses se ha generado un intenso debate acerca del nuevo formato que adquirirá la televisión abierta en el marco de la tecnología de la transmisión digital, que decidirá sobre la base de tres normativas existentes: la estadounidense, japonesa o europea.

De acuerdo a los expertos, el debate se resume en los siguientes aspectos: la televisión digital significa pasar de una transmisión analógica – de menor calidad- a una transmisión digital – de mayor calidad-. Por su parte la transmisión digital supone las posibilidades de mejorar en imagen, sonido, interactividad y de permitir más señales televisivas.

Las tres opciones que se presentan y que el país considerará, entregan, en términos comparativos, las características antes señaladas. Sin embargo ninguna las incorpora todas en una sola alternativa. -La estadounidense ATSC que es imagen de alta calidad; la Europea DVB-T que aporta más contenidos televisivos y servicios de información o el sistema Japonés ISDB que es una combinación de los dos modelos anteriores-

Si bien la decisión aparece como eminentemente técnica y por tanto distante de la opinión ciudadana, la alternativa que asuma el gobierno como norma de transmisión del Estado chileno, conlleva otras consideraciones que deben ser tomadas en cuenta a la hora de las resoluciones.

La migración de una señal a otra, implica costos y recursos que en parte financiarán los usuarios de la televisión abierta, es decir todos los chilenos, ya que los aparatos de televisión en el país se distribuyen en 2,5 unidades por hogar al año 2018, de acuerdo a la información emitida por el Consejo Nacional de Televisión.

La digitalización de equipos de los canales de televisión abierta, ya ha sido realizada hace algunos años, al igual que las radio online, sus transmisiones permiten una señal digitalizada, el paso que viene ahora es el cambio de aparatos de televisión casera o la compra de los accesorios necesarios para recepcionar canales digitales en los actualmente en uso.

Por consiguiente, cuando son los propios usuarios los que pagarán parte de su costo, la alternativa sobre el tipo de televisión digital que nos conviene ya no es sólo técnica, sino también política, económica y social. Decidir por un tipo de señal no es solo decidir por un tipo de tecnología, supone optar por una industria determinada que se verá favorecida por una suerte de "obligación" de consumo tecnológico, por parte los usuarios de televisión.

Pero, ¿Tenemos que pagar más por una televisión con mejor transmisión o señal pero esencialmente débil en calidad de contenidos? ; ¿No será conveniente incorporar a la discusión sobre el estándar digital, el tipo de televisión que queremos para el país y después, decidir?. Considerando la ausencia de neutralidad tecnológica y el modelamiento social, que produce en la sociedad la implementación de cualquier tipo de tecnología, la televisión es un agente tecnológico de alto impacto.

Una sociedad como la nuestra, que necesita reflexionar acerca de su futuro, que desea seguir el camino del desarrollo, y que requiere incorporar las habilidades de innovación y emprendimiento, como también el valor de la equidad, en la población, ¿Tiene, en la televisión un aliado para potenciar estos recursos? La respuesta no es simple, pero un reciente estudio de académicos de la Universidad de Yale, que señala que "los niños no juegan como antes, son menos creativos y las razones fundamentales se encuentran en la televisión", da luces al respecto.

El desarrollo que queremos no solo puede ser tecnológico, queremos el desarrollo de las personas y no necesariamente de los objetos, la digitalización de la televisión es un interesante recurso, debe ser aprovechado por la gente para su beneficio y tiene que aportar a la calidad de vida de todos.